ESTAMOS EN HUELGA. PARAMOS PARA AVANZAR

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¿Qué hace una chica como yo en un escaño como este?

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Nuestra bandera: España SÍ. Corrupción NO

españa si usar esta(Ayalga Astur) Los compas del Círculo de Arganzuela hemos salido a la calle con nuestras propias banderas para colgar en el balcón. Frente a los que las usan para atacar a otros, empleen la bandera que empleen, nosotros queremos hacer frente a los que nos están robando y usan las banderas para esconderse.

Por esta razón, junto a nuestras banderas anticorrupcción hemos repartido un folleto en el que explicábamos cuál es la posición real (no la manipulada en los medios de comunicación) de Podemos frente al problema con Cataluña y aún más importante, cómo queremos afrontar la reforma de la Constitución de manera que sea más de todos que nunca y que nos permita afianzar una España mejor.

 

Volver a mirarnos para conocer el país que somos y lograr nuevos acuerdos entre todos que cimienten una España mejor.

Podemos estuvo en contra desde el primer momento de la declaración unilateral de independencia por considerarla ilegítima. Las fuerzas políticas partidarias de la independencia obtuvieron el 47,8% de los votos (algo más de un tercio del censo electoral) en las elecciones de septiembre de 2015. Ese resultado, muy superior al del bloque monárquico (C’s[PSC/PSOE]-PP) y al nuestro, les da todo el derecho a gobernar Catalunya, pero no a declarar la independencia.

Podemos se opuso a la aplicación del artículo 155 de la Constitución, oposición que mantiene tras su aplicación. La suspensión del autogobierno de Catalunya ha hecho saltar por los aires uno de los pactos cruciales de la Transición y es un ataque a los fundamentos mismos de la democracia española.

El diálogo sin condiciones que reclama la mayoría de la sociedad catalana y de la sociedad española (como señalan varias encuestas) es incompatible con una situación de administración colonial de Catalunya. El Govern elegido en las urnas ha sido sustituido por otro, con Rajoy, Zoido y Montoro a la cabeza, que está controlado solamente por el Senado, el cual está dominado por el PP con mayoría absoluta, gracias a una ley electoral antidemocrática y absurda que permite que el PP obtenga el 60% de los senadores con sólo el 30% de los votos.

Defendemos desde hace años un referéndum legal y pactado que, de haberse llevado a cabo ya, hubiera evitado la situación de fractura territorial en la que nos encontramos. Un referéndum legal y pactado, además de ser una solución democrática, es la única solución que puede asegurar que Catalunya siga formando parte de España.

Cuando el PP forzó que el Tribunal Constitucional hiciera saltar por los aires el Estatut (aprobado en el Parlament, en el Congreso de los Diputados y por el pueblo catalán en referéndum), también hizo saltar por los aires buena parte de las bases del pacto territorial que había hecho viable España. Si el PP hubiera respetado la voluntad popular de Catalunya, como hizo con la voluntad popular de Andalucía, hoy ni siquiera sería necesario hacer un referéndum en Catalunya.

Queremos más que sólo un referéndum catalán, queremos que toda España participe y vote en un proceso constituyente

En cualquier caso, el referéndum no debería limitarse a dos opciones, independencia o no independencia. La opción más deseada en Catalunya según las encuestas sería un nuevo encaje constitucional que reconociera a Catalunya como nación y profundizara su autogobierno. Pensamos que la ciudadanía catalana tiene derecho a elegir también esta opción, al margen de las otras dos opciones: la independentista y la continuista.

De igual forma, consideramos que todos los españoles tienen derecho a decidir sobre el país que quieren a través de un proceso constituyente que permita debatir no sólo sobre el encaje territorial, sino también sobre cómo actuar como país frente a la corrupción arraigada en las más altas instituciones del estado, la creciente brecha social (de clase, generacional, de género, rural-urbana) o la subordinación a las instituciones europeas en materia económica.

España atraviesa una fuerte crisis económica, política y social que, sin embargo, puede ser la oportunidad para sentar los cimientos de un país mejor pero esto solo será posible si dejamos de enfrentarnos entre nosotros, nos mirarnos los unos a los otros y hacemos el esfuerzo de comprendernos.

Volver a mirarnos para darnos cuenta de que el problema sólo lo podemos resolver juntos, alcanzando nuevos acuerdos adecuados a la España que somos y que nos ayuden a lograr la España que queremos ser.

 

El poder corporativo al descubierto

poder corporativo

(Ayalga Astur) Se habla mucho de los que nos gobiernan “sin presentarse a las elecciones”. No hay duda de que las grandes empresas multinacionales ostentan el poder económico lo que les permite ser determinantes sobre el poder político (ejecutivo y legislativo) e influir fuertemente en los modelos e iniciativas culturales que llegan a los ciudadanos y en los medios de comunicación, base imprescindible de la democracia.

No se presentan a las elecciones pero percibimos el mundo y su realidad local, nacional e internacional mayoritariamente a través de sus ojos interesados.

Esta mirada hegemónica impide que otras miradas sean posibles, llegando incluso a criminalizarlas ante la opinión pública. Al mismo tiempo, se dota de una impunidad notable a los “defensores de la mirada correcta” que, entre otras cosas, tratan de convencernos de que las empresas transnacionales no influyen tanto en nuestra vida cotidiana y de que las decisiones las tomamos nosotros libremente con nuestros votos.

Sólo hay que ver el escaso espacio que los medios de comunicación dedican a informar sobre los tratados de libre comercio y lo sesgado de estas informaciones, donde sólo se explica la visión de las empresas que las promueven, mientras los que se oponen a ellas son presentados como opciones minoritarias o anecdóticas, unos desfasados que se oponen al avance de los tiempos.

Lo cierto es que los tratados de libre comercio influyen, y mucho, en nuestro entorno tanto natural como económico y social. El curso que se pone en marcha en Arganzuela trata de explicar el impacto en Madrid que tendrán estos tratados y qué propuestas alternativas están haciendo diversas organizaciones y colectivos sociales frente a ellos.

Este curso, gratuito, se impartirá los jueves 16, 23 y 30 de noviembre y el 14 de diciembre de 2017 en La Morada (Calle Fernando Poo nº 4 – Arganzuela, Madrid). Su horario es de 18:30 a 21:00 horas.

Organizado por el Observatorio de Multinacionales en América Latina (OMAL) – Paz con Dignidad, en colaboración con Podemos Arganzuela, Attac, Anticapitalistas, Arganzuela en transición, Ayuntamiento de Madrid y la Campaña No al TTIP, TISA, CETA.

Para inscripciones y más información: http://omal.info/spip.php?article8442